Los recordatorios salen solos y cada cliente entra a su propio estado de cuenta a pagarte en línea. Tu cartera se carga sola desde tus CFDI y lo que te depositan se concilia con tu banco. Tú te enteras cuando ya te pagaron.

Tu cartera al entrar: qué tan sana está, cuánto tardas en cobrar de verdad y qué toca hacer hoy — ordenado por dinero en riesgo, no por antigüedad.
El problema

Pruébalo aquí
Mientras más días pasan, menos vale. Mueve la línea y mira qué hace Kobsi en cada momento — y qué pasa si nadie hace nada.
El recordatorio sale cuando alguien se acuerda de mandarlo. O no sale.
Sale solo, por WhatsApp o correo, con el monto, los días de atraso y un link para pagar en ese momento.
Los plazos son de referencia y varían según el documento y el caso. Kobsi te avisa a tiempo; la decisión legal es tuya y de tu abogado.

Qué hace
Tu deudor abre un enlace privado y ve todo lo que debe: cada factura, sus días de atraso, sus intereses y su saldo al día. Sin contraseñas y sin pedírtelo por correo.
Suelta tus CFDI del SAT y el Excel de cobranza que ya usas —como esté—. Kobsi detecta los encabezados, las fechas y hasta si tus números usan punto o coma. Nada de capturar factura por factura.
WhatsApp y correo con la cadencia que definas. El mensaje lleva el monto, los días de atraso, el interés moratorio calculado y el link para pagar.
Tu cliente paga con tarjeta o transferencia desde el mismo mensaje. Se registra solo y deja de recibir recordatorios en ese instante.
Sube tu estado de cuenta y Kobsi empareja los depósitos con las facturas. Se acabó cobrarle a quien ya pagó.
Cuánto te deben, desde cuándo, quién concentra el riesgo y cómo viene la tendencia. Con el pronóstico de lo que sí va a entrar las próximas semanas.
A quién le toca hoy y por qué, ordenado por probabilidad de cobro. Dejas de perseguir al que grita y persigues al que paga.

Portal del cliente
La mitad de la cobranza se va en contestar «¿me mandas mi estado de cuenta?». Con Kobsi cada cliente tiene el suyo, siempre al día, en un enlace privado.
Así lo ve tu cliente. Con tu nombre y tus condiciones de pago.
Cómo funciona
No hay implementación de tres meses ni consultor. Lo enciendes tú.
Diez minutos: tus CFDI del SAT y tu Excel de cuentas por cobrar. Se leen en tu computadora, no viajan a ningún lado.
Kobsi cruza ambas fuentes y te enseña las diferencias: facturas canceladas que sigues cobrando, pagos sin complemento, deudores sin contacto.
Eliges la cadencia y el tono. Puedes dejarlo en modo aprobación: Kobsi redacta y tú das el visto bueno antes de que salga nada.
Los pagos entran por link, se registran solos y se cruzan con tu banco. Tú ves entrar el dinero y el DSO bajar.

Cuando el recordatorio ya no basta
Todos los sistemas de cobranza terminan donde empieza lo difícil: el cliente que ya no contesta. En Kobsi, desde esa misma factura solicitas que un despacho de litigio le dé seguimiento.
Los documentos los redacta y revisa un abogado —no una plantilla automática— y te llegan listos para enviar con acuse.
Este servicio se cotiza por caso y va aparte de tu plan. Lo pides cuando lo necesitas, sin contratos anuales.
Precios
Las empresas y los clientes son ilimitados en todos los planes. Lo que cambia es cuántos documentos lee la IA al mes y cuánto almacenamientoincluye. Precios en pesos, más IVA.
14 días gratis en cualquier plan. Si te quedas corto de documentos o espacio a media marcha, los amplías desde tu cuenta sin cambiar de plan. La cobranza jurídica se cotiza por caso, aparte.
Tus datos
Ni CIEC ni e.firma. Tú bajas tus archivos del portal del SAT y los sueltas en Kobsi, donde se leen en tu propia computadora: no viajan a ningún servidor.
El aislamiento vive en la base de datos, no en la pantalla. Aunque alguien manipule el navegador, no alcanza la información de otra empresa.
Los envíos automáticos se encienden a mano, y puedes dejarlos en modo aprobación para revisar cada mensaje antes de que se mande.
Exportas cuando quieras. Si cancelas, no se borra de un día para otro: se queda ahí por si vuelves.
Preguntas
El mismo día. Sueltas tus CFDI del portal del SAT y tu Excel de cuentas por cobrar, y Kobsi arma solo el saldo de cada cliente, la antigüedad y las acciones del día. No hay implementación de semanas ni hay que capturar factura por factura.
No, y no las pedimos. Tú descargas tus CFDI del portal del SAT y los sueltas en Kobsi, donde se leen en tu propia computadora. No custodiamos credenciales fiscales de nadie.
No. Kobsi se sienta encima de lo que ya tienes: tú sigues facturando donde facturas y llevando tu contabilidad con quien la llevas. Kobsi se ocupa de lo que te deben y de cobrarlo.
Solo si tú lo enciendes. Y puedes dejarlo en modo aprobación, donde Kobsi redacta cada mensaje y no sale ninguno hasta que lo apruebas con un clic. Es la forma de arrancar sin miedo el primer mes.
Sí. Nunca llegan dos iguales, así que Kobsi no te pide mapear columnas: detecta solo la fila de encabezados y resuelve cada columna por sinónimos. Si no tienes archivo, te damos la plantilla.
Desde la misma factura solicitas que un despacho de litigio le dé seguimiento: requerimiento de pago, convenio de reconocimiento de adeudo o pagaré, redactados y revisados por abogados. Ese servicio se cotiza por caso, aparte de tu plan.
Las que necesites: las empresas son ilimitadas en todos los planes, y cada una mantiene su cartera, sus usuarios y su configuración por separado. Cambias entre ellas con un clic.
Por licencia de usuario: pagas por las personas que van a usarlo. El plan define cuántos documentos puede leer la IA al mes y cuánto almacenamiento tienes, que es lo que de verdad consume la plataforma. Empiezas con 14 días gratis y cancelas cuando quieras.
Cada archivo que Kobsi procesa por ti para sacarle datos: un estado de cuenta del banco, un comprobante de pago, un PDF de factura. Los XML del SAT no consumen cuota, porque se leen sin IA. Ves tu consumo del mes en Configuración → Mi suscripción, y si te quedas corto lo amplías sin cambiar de plan.
No. Cada uno recibe un enlace privado a su estado de cuenta: entra sin contraseña, ve lo que debe factura por factura y paga en línea con tarjeta o transferencia. El pago se registra solo y deja de recibir recordatorios.
Cancelas tú mismo desde Configuración → Mi suscripción → Pagos, con un botón. No cobramos nada por cancelar, no hay plazo forzoso ni penalización, y no tienes que llamar ni aguantar correos de retención. Sigues con acceso hasta que termine el periodo que ya pagaste y tu información se queda ahí por si vuelves.
Sí, desde la misma pantalla y sin pedirle permiso a nadie. Dejamos de cobrarte el mismo día y te damos 15 días para descargar lo que necesites o para echar atrás la decisión; pasado ese plazo se borra todo de forma definitiva.
Pero casi. Carga tu cartera hoy y deja que Kobsi haga la insistencia, el seguimiento y la conciliación por ti.
¿Prefieres entrar ya? Empieza tus 14 días gratis